UN LABERINTO EN UNA LLANURA
Querer y amar, pretender y entregarse incondicionalmente o no,... representa dar y ofrecer lo mejor de nuestro atractivo y de nuestras cualidades. Como cualquier especie animal que desprende sus encantos en el cortejo romántico se pone en práctica actitudes y conductas instintivas para seducir a la pareja que se desea. En la mayoría de las especies la elección es de las hembras y en la especie humana no es diferente, hecho que dota de gran valor a las actitudes masculinas. Aunque nada esta escrito, por lo que se puede producir una atracción indefinida por mera química. La dificultad y encrucijada para cualquiera de nosotros se encuentra en relación a la conducta la cual varía considerablemente de unas a otras para tener una lectura intuitiva y precisa de los sentimientos si son o no correspondidos por esa mujer que nos atrae. De normal, depende y se adapta a una cuestión emocional que vive en un presente, a una carencia, necesidad o ideal que convierte en atracción llevada por u...