UN CAMINO ES INFINITO SI EN ÉL SABEMOS DISFRUTAR DEL VIAJE
Se dice que no hay lección más cruda que la decepción cuando
se siente o cuando queriendo se fracasa en el intento; puede ser cierto o al
menos lo serán en muchas de las ocasiones.
Entregarse al amor no entiende de baremos, ni de medida. No
cuenta con nuestro criterio, sucede porque así se siente.
Puede que perdamos en intensidad, en la dimensión del sentir;
pero nunca del todo. A veces un poco es mucho, si es de calidad. El correr del
tiempo nos enseña a graduar mejor lo que nos llena y hace sentir.
Llega ese momento en que no vale cualquier cosa, y lo que sí lo hace es porque
realmente lo merece.
Porque si no se está dispuesto a equivocarse, a aprender de la
experiencia, nos estamos resistiendo al amor; a poder sentir o a sentir en
plenitud que es hacerlo desde la transparencia y autenticidad: vibrando y soñando despiertos.
Si existe una máxima es una que nadie puede negar: Nunca nos
arrepentimos de haber soñado si haciéndolo hemos sentido intensamente, poco
importa el rumbo que tomen esas emociones. El paso del tiempo solo te pide
cuentas con lo que no hiciste, no con los presuntos errores en las decisiones
que tomaste.
- Sergio P. M -
Buen blog, inspiras a mucha gente.
ResponderEliminarCuando mas se ayuda a uno mismo es dejandose llevar. Gracias!
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