LAMENTARSE, PENSAR, RECORDAR Y LUCHAR SON LA MISMA COSA CUANDO EL FIN ES COMÚN.
¿En cuantas
ocasiones no hemos creído que nada peor nos podría pasar?, haciendo ruido en lo
que tuvimos que serenarnos en el silencio. Atribulados por las prisas, por las
apariencias y también llevados por la auto-exigencia.
Porque vivir
una experiencia no es siempre aprender de ella, si no que también es sentirla,
hacerse consciente y superarla si la ocasión lo necesita.
Una segunda
oportunidad no es arreglar lo que se manchó o lo que se quebró, hay veces que
hay que crear e inventar algo nuevo y mejor de lo que hasta el momento se
conoció; porque arreglar no es solo enmendar lo que quedo mal, es además de
hacerlo adentrarnos en el “paisaje”.
Cuando algo
nos queda 'tatuado' en el sentimiento, marcado en la memoria es porque fue algo
único, que seguramente no vuelva a suceder o simplemente no deba pasar nunca
más, porque los errores son lecciones.
Lo más difícil
no es empezar después de un fin por cruda que se presentará la circunstancia, el
reto y el mérito se encuentra en adaptarse a una realidad sobrevenida y a veces
también doliente. Para seguir dando los pasos correctos, porque además de un
deber contraído se tiene una responsabilidad en un estado muy consciente.
Para este
viaje no hay herramientas, ni equipaje que lo facilite ni lo haga más cómodo; para
esta aventura hay que improvisar desde los auténticos valores de las personas y
desde la contundencia del corazón.
El éxito
cuando es real, no se encuentra en su valoración: ‘de bien o malamente’.
Vivir
consiste en hacerlo recordando solo aquello que merezca no ser olvidado, y
luchar por todo lo demás que merece 'las penas' y las alegrías.
No hay ni
puede haber amor, felicidad ni valor alguno en las emociones si antes no hemos
disfrutado del trayecto, de lo que forjamos y esta por construir. No conseguir hacerlo
posible es negarse esta oportunidad que es vivir.
HAGAMOSLO
JUNTOS.
Sergio P.M.
Mi querido Sergio, para muestra un botón. Quién hubiese pensado que nos tocaría vivir una pandemia.
ResponderEliminarDe una enfermedad que toma desprevenido al mundo entero. Sin hablar en particular de las personas que emigraron de sus países en búsqueda de mejores oportunidades de vida y han muerto solos y han dejado desamparada a su familia.
Nunca hubiésemos pensado que pasaríamos por esta experiencia tan subreal.
A veces me preguntó, cuando comenzarán a salir los muertos caminantes o cuando llegará la invasión de los habitantes de otras galaxias.
Y quisiera pellizcarme para verificar que no estoy viviendo una pesadilla.
Gracias por la aportación, toda una pesadilla,... , pero como de todas se despierta; no se pueden recuperar las vidas que siguen día a día sumándose en los recuentos a consecuencia de la pandemia con el virus, pero de toda circunstancia también surge una portunidad.
EliminarAhora lo práctico y si depende
de la suma de todos es recuperar la unidad que existió en otro tiempo para salir como país y a la par mejorar en los aspectos individuales la calidad como persona.