NADIE MÁS QUE TÚ VA A SABER QUERERTE COMO MERECES


En más ocasiones de las que nos hacemos conscientes delegamos el amor propio a terceros: en no pocas ocasiones a la pareja cuando la tenemos, a la familia cuando nos sentimos arropados por ella; a amistades cuando son de calidad (se conservan manteniendo la capacidad de aportarnos con brillo, ánimo y buen humor.

 'Siendo coherentes y constructivos', sabremos ver que en toda y cada una de las dependencia afectivas mencionadas existe una verdad "circunstancial": La pareja se tiene o no ¿y es por ello que nuestra estima ha de variar?; la familia a su vez, aunque siempre incondicional, puede que por distintos factores no contribuyan de la forma de como se esperaba y es por ello que sólo queda saberse reponer (para cuando se haga necesario, ofrecer lo mejor que sepamos de nuestra parte); las amistades pasa lo mismo 'que las dos estimas anteriores' e incluso con más peso (puede que simplemente acaben haciendo su vida al margen de conservar ninguna relación) y por último lo que pensábamos que sí dependía por entero de nosotros y nos valida como individuo: el 'éxito personal', no siempre se va a producir ni a conseguir.

 Por lo que sólo con inteligencia emocional, en cada una de las circunstancias descritas, seremos capaces de reinventarnos para mantenernos y/o retomar el camino.



 Si a cualquier persona se le pregunta ¿eres feliz? Ésta responderá sí o no y sí se indaga algo más preguntando con un ¿por qué?, las respuestas que se den serán variadas: 
Soy feliz porque estoy muy enamorado, soy feliz porque tengo éxito profesional teniendo un buen trabajo, o soy feliz porque tengo una/s amistades/familia que me apoya me quiere y valora,… entonces ¿Qué sucede si las respuestas se invierten?: estoy triste porque rompí con mi pareja, me siento apenado porque tuve una pérdida importante en la familia, las amistades no las conservo,… o porque llevo mucho tiempo desempleado sin vistas a que la situación cambie.


- Conclusión: ¿todo erradica al éxito/fracaso? ¿Al SÍ (bueno) o al NO (malo)?, ¿no tienen nada que ver factores como la actitud, tolerancia a la frustración, la capacidad de remontar dando lo mejor de uno,…?, ¿no puede estar triste una persona y al mismo tiempo inmensamente feliz a expensas de los condicionales y condicionantes?. Lucho, espero y decido creer que sí se puede y siempre, enderezar la balanza. De lo contrario la vida deja de ser una oportunidad para explorar y descubrirnos para que pasemos a ser un número/papeleta en un sorteo de la que solo decide la fortuna que se tenga. 

Existen valientes privilegiados que han conocido lo mejor de sí mismos después de recomponerse tras pasar una experiencia traumática o después de cualquier adversidad,... por lo que tal vez no podamos ser la papeleta afortunada de un sorteo pero ¿porque no ser quién se admiró, conoció y se forjo en carácter y actitud tras las circunstancias, la adversidad o la dificultad?.



De ti, de mi y de tod@s depende encontrar las respuestas; con la práctica de lo que sí depende de nosotros, el amor propio.








Comentarios

Entradas populares de este blog

Políticas justas, progresistas y de entendimiento "Mobilisation"

TODO ESTA BIEN.

Miedo